Gayarre y Masini, la ópera en Bilbao en 1882
  • ISBN: 978-84-936045-5-4
  • Editado en: 2008 DICIEMBRE
  • PVP: 15,50 €
  • Páginas: 80
  • Dimensiones: 165 x 235 mm

Gayarre y Masini, la ópera en Bilbao en 1882

En 1882, parece que por estimar excesivas las pretensiones económicas de Julián Gayarre, el empresario del Teatro Real, señor Rovira, desestimó renovar el contrato con el cantante.
Un año antes, el también empresario teatral bilbaino, don Luciano de Urizar, hizo lo imposible porque el tenor roncalés cantara en la Villa. Y bien que lo consiguió para la temporada por llegar, gracias a la magnanimidad del artista navarro, quien, por si fuera poco, determinó viajar a Bilbao encargándose personalmente de todos los gastos.
Aquel pueblo de apenas 40.000 almas, casi recién salido de una guerra, de un Sitio, y de una epidemia de cólera, acogió con alborozo la noticia. Era fama, exagerada, sin duda, que Gayarre, Lagartijo y Chiquito de Eibar pasaban por ser “los tres hombres mejor pagados del mundo”.
La campaña de Gayarre en el Teatro Viejo arenalino se extendió durante más de un mes, entre el 9 de abril y el 16 de mayo, y en su transcurso fue capaz de cantar veinte óperas, defendiendo como propios los intereses de la empresa y aún consiguiendo para ésta, a pesar del crecidísimo presupuesto, notables beneficios. Ante tan importante ausencia, la reacción del Real madrileño consistió en tomar partido por el tenor allí contratado, el italiano Angelo Masini. Ello provocaría el nacimiento de un agrio enfrentamiento entre dos bandos: los gayarristas y los masinistas.
Antonio Peña y Goñi, guipuzcoano que ofició de tal en Madrid, músico, pelotazale y taurino, recogió y valoró el debate, conforme se expresa en estas páginas.
En su introducción y epílogo, el autor y presidente de AMAK (amigos de Kraus) Jesús Casado, lo sitúa, como se dice, en
el Bilbao de 1882 y en la crítica especializada de la época, disidente de los criterios expuestos por Peña y Goñi.
Se trata de la primera reedición de un librito de culto, que mantiene la línea de recuperar no sólo a bilbainos ilustres, sino también (como anteriormente sucediera con La Pastelería y Libro de cocina. La cocina bilbaina de 1925) textos notables que hablan de Bilbao.

Carlos Bacigalupe. Director de la colección Bilbainos Recuperados